viernes, 22 de enero de 2010

Volver

Yo adivino el parpadeo
De las luces que a lo lejos
Van marcando mi retorno...
Son las mismas que alumbraron
Con sus palidos reflejos
Hondas horas de dolor..
Y aunque no quise el regreso,
Siempre se vuelve al primer amor..
La vieja calle donde el eco dijo
Tuya es su vida, tuyo es su querer,
Bajo el burlon mirar de las estrellas
Que con indiferencia hoy me ven volver...
Volver... con la frente marchita,
Las nieves del tiempo platearon mi sien...
Sentir... que es un soplo la vida,
Que veinte años no es nada,
Que febril la mirada, errante en las sombras,
Te busca y te nombra.
Vivir... con el alma aferrada
A un dulce recuerdo
Que lloro otra vez...
Tengo miedo del encuentro
Con el pasado que vuelve
A enfrentarse con mi vida...
Tengo miedo de las noches
Que pobladas de recuerdos
Encadenan mi soñar...
Pero el viajero que huye
Tarde o temprano detiene su andar...
Y aunque el olvido, que todo destruye,
Haya matado mi vieja ilusion,
Guardo escondida una esperanza humilde
Que es toda la fortuna de mi corazón.

Volver... con la frente marchita,
Las nieves del tiempo platearon mi sien...
Sentir... que es un soplo la vida,
Que veinte años no es nada,
Que febril la mirada, errante en las sombras,
Te busca y te nombra.
Vivir... con el alma aferrada
A un dulce recuerdo
Que lloro otra vez...
Composición: Carlos Gardel, Alfredo Le Pera

domingo, 29 de junio de 2008

El sueño del Astrónomo

Foto: Floris Andréa

Las letras vacías se leen mientras te tomás tu rutinario vaso de leche en polvo volatizantes partículas arenosas y amarillentas que flotan en la cima en el borde de metal mientras que alguna vez pensaste en ser otro... además de vos, del que ya sos
sentado en el humo lombriz solitaria en tu infierno común comunacho y descansás sobre la satisfacción de habértela tomado toda toda
Todas las caras del dado que tira tu propio destino cansado de odiarte y amarte tanto tanto
total que mierda importa? vos solo sabés qué clase de mierda sos, de qué tipo
Sospechás cuan incinerable e inflamables son las cosas y temés y temo y temimos meciéndote en la silla debajo de tu humo "lo único que me falta en este momento es un faso" "pero la conchuda suerte me lo quitó"
tosé, tosés como si tuvieras veinte años mas no podés olvidarte de aquél entonces y acomodás reiteradamente la leña en el fuego se te cae el libro perdés la marca... estás perdido abrís las páginas en una hoja cualquiera retomas es obvio que no entendés esperás que pase algo en el libro en el cuarto... algo pasa
lo ves lo ves como si fuera la primera vez
El fuego sale de la chimenea se arrastra pegado a la pared te toca los pies descalzos te encanta ese dolor cálido te encanta ese placer sabés que no es el fuego sabés que son manos de mujer sabés que te acarician y besan despacio
Ya no distinguís dónde hay fuego dónde hay piel rojo naranja amarillo azul violeta
el calor te hace llorar llorón no podés dejar pasar el momento y mientras la luz te alumbra la frente tus ojos fijan un espejo la línea perpetua tu mente te iluminás te iluminás más ya sos parte tu cuerpo de luz roja naranja amarilla azul violeta
Te sentís mejor basura putrefacta en tanto hedor descomponible y saboreándolo te empesás a tocar sobre la ropa aún disfrutás del co/alor que te rodea nos rodea tan cerca de la tierra lava volcánica de milenios y milenios y no podés parar parar el pulso la mano el corazón las llamas dios la erección la elección la lección el castigo el perdón tu pulmón la brasa la bris s s s s s a, gritás:
Tomás el arma y te prendés fuego
te desangrás con veneno
con una bala te ahorcás
suena el teléfono
ring ring ring

martes, 24 de junio de 2008

La Costurerita que dio aquel mal paso



La costurerita que dio aquel mal paso...

- y lo peor de todo, sin necesidad -

con el sinverguenza que no la hizo caso

después... - según dicen en la vecindad -


se fue hace dos días. Ya no era posible

fingir por más tiempo. Daba compasión

verla aguantar esa maldad insufrible

de las compañeras, ¡tan sin corazón!


Aunque a nada llevan las conversaciones,

en el barrio corren mil suposiciones

y hasta en algo grave se llega a creer.


¡Qué cara tenía la costurerita,

qué ojos más extraños, esa tardecita,

que dejó la casa para no volver!...

Evaristo Carriego

jueves, 19 de junio de 2008

Instead of suns

By: Lola gomez
Models: Loco Iturbe

Gime el viento, su tristeza
de agreste melancolía
Día, tarde y noche
siempre el candor de su melancolía
El tiempo ya no corre
como el sol de mediodía
Son los pagos de Varela y Quiroga
nombres éstos de la cofradía
Tierra, yerma seca, tierra
Es la Rioja de un día...

Mis recuerdos, me traen
nosltalgias de otros tiempos.
La vida continúa, se devenir
más ello, me lleva a cantar
estos versos de alegría.
Mis amores me dicen
la insensatez del presente.
El hombre sigue su camino
entonces me pongo a llorar
el tiempo de otros días.

Tal vez, algún día entiendas
el personaje que en mí se encierra
quiero ser como un fuego encendido
como la antorcha que no se apaga
como el árbol que no se dobla.
La existencia nos condiciona
con mil y una trabas,
no osbtante ello debo ser
salir al mundo impetuoso y altanero
sin orgullo ni maldades
para que se encuantre en el camino de polvo
aquél que quiso ser y evolucionó.

La distancia, sombra geográfica
marca los hitos de las vidas,
ríe y canta sus efectos,
pero también enseña y es en ella
donde el hombre debe aprehender.
Como barrera invisible ante nosotros
se yergue imponente ante los sentimientos
y nosotros somos sus juguetes,
pero la experiencia enseña
todos sus matices, sus contradicciones
hay que vencerla o morir.

Miguel Ángel Gomez
Vinchina, La Rioja

miércoles, 18 de junio de 2008

Mañana del día martes en verano Chord Etude Nº 1 Episodio orgánico, no se acostumbra el ojo a olvidar

-Advertencia: Prohibido para normativos-


-"¡Sí señores la transparencia desgarra!...¡ sobretodo la delgades, soñamos ser kuerpo, soñamos ser alma"!.

El público de gatos yenaba el auditorio otra bes.

-"La indisoluble fragansia existensial, ¿ i si un dia me pierdo en tanto olor?. Lo inkondisional te desarma, desangra, keremos, keremos.."

La mayoria de los ogitos pardos se atenian a mierar el "power point"ke se proyectaba en la alfombra blanka, mientras ke otros preguntaban a serka de la dikotomia planteada, su bagage istoriko, ets.

Abia una bes; en ese auditorio forrados de telas de diferentes tramas y kolores, una moska, una moska en un plato, en una mesa y la mesa en el aire, flotando en su kondision de cuatro patas

¡¿ i ke?!...

-"¡¿ i ke si es sierto que no sabemos soñar?!" Desia la pared a trabes dej aerosol amarillo siam. Solo relisamos bosetos de lo ke keremos y a eso le agregamos algun ke otro elemento de kuentos de adas. ¡ Esos no son sueños, karajo!.
Soñar ke salto desde mis ojos a mis propias megiyas rosas (siempre rosas). I boi dejando wueyas, puntitos negros o a beses marrones (los mas gastados por el uso) ke fuera de aí se les suelen yamar lunares, komo el gran punto blanco del sielo.
I si no estoi saltando por ai, me enkuentro kon un perro bagabundo asul, si, asul ke me pregunto komo ando?, ke me pasa en esos dias en los ke te extraño?, i siempre kuando me despierto me gustaria ser tan marabiyosa komo mi perro de karne i wueso i babas, kree ke soi.
No dejo de buskar a unas pekeñas kositas platiadas ke se me perdieron ase mucho mientras ordenaba algun rinkon de juguetes, platas, sensasiones y uno ke otro karakol. Kreo ke se yaman almas; gustan de eskonderse en le viento asi yo me dibierto buskandolas.
Ni ablar de kuando me boi de bacaciones a alguna parte del mundo yamado "Largulus"; puedo, komo todos los abitantes de ese lugar, estirar tanto el braso: kilometros i kilometros por el espasio sideral, por las montañas, el mar i otras siudades echas de papel maye; asta yegar a sekar tus lagrimas sueltas en silensio y solo. Bos no sabes ke son mis manos i krees rotundamente ke es sólo un pañuelo de papel tisu.
Es ermoso soñar kon bos, kreo abertelo dicho siento de beses (siempre mediante mensajes en palomas berdes ke komen mijo o ilos, no se bien).
Pero lo ke mas me gusta es kueando no sos bos, ni yo, sino dos karas, o entes, ke kreo "somos nosotros", pasenadose del living al comedor, desnudandose mientras se bisten, akarisiandose mientras se alejan, amandose mientras se gritan. Pero no te preocupes mi amor, no somos nosotros, sino eyos.
A beses "mirar" por los wuekos las palabras ke yamamos por su nombre, tokar kon los oidos lo ke yamamos musika, reir por el pelo y besar por la piel.
I me preocupa kuando no enkuentro otro kalificativo ke no sea "sieneleirso" : sirbe para expresar eso ke te pasa kuando lo real se meskla kon lo fiktisio, kuando kiero desir kómo se siente saber ke estas aí mirandome mientras ablas de tus kosas, ke te sentis satisfechamente "solo" (aunke eso es medio mentira porke bos i yo sabemos ke no estas solo mientras ke yo te mire desde el otro lado, " desde la eskina asta ke entres en tu kasa , seguro").
Algunos kisa no son tan buenos porke el karma me persigue i kamino kon una nube ensima, gris komo de dibujo animado, ke me yuebe, me moja i me retrasa. Asiendo de todo un dia triste, melankolisnado lo ke ago o toko. Las kosas se enfrian i kristalisan, se buelben opka i algunas se rompen. Lo peor de todo es kuendo ese efekto pasa por dentro i yo no soi yo, sino eyo.
Kisa algun dia dege de fumar, o tal bes de komerme las uñas o desida tirarme a las bias del tren, kien sabe?
Kapas que todo sea posible.. mietras ke kaigo pienso en lo ke ise oi, en los 45 mates ke me tome, en aberte pensado por lo menos 3, en los 2 cigarrillos ke me fume, kaigo, sigo kayendo i no me espera nada, nada mas ke la blankura enkandilante del sol pegandole a los edifisios klaros al mediodia.
I abro los ojos todavia eridos i golpeados, me despierto nuebamente sobre una kama real i apoyada al piso rekordando nolstalgikamente el mundo fantastiko de donde bengo, sabiendo ke es en berdad a donde pertenesko.
Lejos, sierto.
Lola gomez

viernes, 19 de octubre de 2007

HoMenAJe A La bRevEdAd




"Sentí una molestia muscular, era la quinta vez que yo nacía" (E. Vila-Matas)






La mujer
Un hombre sueña que ama a una mujer. La mujer huye. El hombre envía en su persecución los perros de su deseo. La mujer cruza un puente sobre un río, atraviesa un muro, se eleva sobre una montaña. Los perros atraviesan el río a nado, saltan el muro y al pie de la montaña se detienen jadeando. El hombre sabe, en su sueño, que jamás en su sueño podrá alcanzarla. Cuando despierta, la mujer está a su lado y el hombre descubre, decepcionado, que ya es suya. (Ana María Shua)

Cláusula III
Soy un Adán que sueña con el paraíso, pero siempre me despierto con las costillas intactas. (Juan José Arreola)

El sabor de una medialuna a las nueve de la mañana en un viejo café de barrio donde a los 97 años Rodolfo Mondolfo todavía se reúne con sus amigos los miércoles por la tarde
-Que bueno. (Luisa Valenzuela)





Golpe
Mamá, dijo el niño, ¿qué es un golpe? Algo que duele muchísimo y deja amoratado el lugar donde te dio. El niño fue hasta la puerta de casa. Todo el país que le cupo en la mirada tenía un tinte violáceo. (Pía Barros)




Despertar
Despertó cansado, como todos los días. Se sentía como si un tren le hubiese pasado por encima.Abrió un ojo y no vio nada. Abrió el otro y vio las vías. (Norberto Costa)

miércoles, 10 de octubre de 2007

De máscaras y disfraces

"Me falta el aire... me falta el aire que te sobra en un sobre sin remitente
No puedo respirar en medio de tanta libertad y un alma que no se conforma ni se reconcilia
con nada ni serpientes"

Entró y solo la vio acostada sobre la cama rodeando al gato estaba decidida en una especie de comodidad felina sobre las sábanas.
Los días son tan cortos como largos son los edificios que conforma nuestra ciudad.
No hay caminos posibles que tengan el mismo final.
Despierta como de un mal sueño y ahí está... de frente, ella mira como duermes y sin querer sueñas con ella de frente.
Reitera reitera el mismo amor
que te hace gritar en medio de la noche
que descansa silenciosa.
¡Grita grita que nadie te oye!
Y de vez en cuando el color de sus uñas van con su ánimo y sus ganas de ver la vida.
No podrás esconderte de sus manos aunque quisieras... ella alcanza a tocar todo
hasta lo que ignoras y no puedes olvidar.
Sabe que te escondes dejando de respirar para que no te delates como aquellos corazones
que se delatan solos.
Y no estás en paz queriendo despegar, echar alas al mismo viento del mar... tan olvidado.
Conoce todos tus trucos para safar al mal...
ese mal que te ahoga tapándote la boca con estrellas y satélites de diamantes preciosos.
Aveces cuando parpadeas ella da una seca de tabaco puro y ríe
y ríes creyendo descifrar.
En otras noches consigues que se vista solo para vos.
Últimamente el sol también brilla a la una y media de la tarde
cuando las siestas comienzan a ser las horas preferidas del tiempo que se pierde.
Ten miedo, teme por tu vida
¿quién sabe dónde termina el uno y comienza el otro?

lunes, 8 de octubre de 2007


Sobre negros peñascos se precipita,

embriagada de muerte,

la ardiente enamorada del viento.


Alejandra Pizarnik

miércoles, 3 de octubre de 2007

Génesis Cero


Perspectiva diferente, lo miro todo de arriba. Alucinada me entrego a ser Dios por un rato y miro … y me cuelgo …
Tal vez sea algo que yo provoqué, algo que yo crié.
Desastre atmosférico, caos: irreversible.
El sol, celoso de mi poder, trata de encandilarme con sus fuerzas, y no pudo, sé que no pudo. Envidiosamente me quita poderes y me convierte en hombre, en ser.
Me limitó su actitud y me dormí. Amanecí dormida mientras se destruían viejas estrellas y se creaban nuevos universos.
Nació una flor, vivía, permanecía y casi instantáneamente moría.
Yo en el suelo, en el mar, en el aire.
Pasaron “días” , “meses”, “años”, “siglos” y yo … yo dormía. Poseída por algo o por alguien, metida en mi, “creando”, situaciones, lugares y sensaciones insólitas; sobrevivía.
Un ser extraño, me tocó los párpados y misteriosamente abrí los ojos y me choqué, me choqué con el vacío.
Todo estaba negro, gris … por momentos sentía rincones en blanco. Me sentí sola …
Busqué un lugar, lo más confortable posible y pretendí dormir nuevamente esperando, quizás, despertar otra vez pero en colores.

12 de Marzo de 2002
Foto: Sandra Flores Alonso "En mi vida tus colores"



martes, 25 de septiembre de 2007


El cactus dejó de crecer, yo no sé cuando les llega la primavera, ni porqué pueden perdurar en una igualdad insoportable.
La luz, ¡bah! en realidad la sombra de la luna le da oblicua creando diferentes figuras en conjunto con las demás cosas del escritorio reflejando un cuadro de misterio en la pared blanca.
¿Vos sabés cúando les llega la primavera?- pienso inútilmente en silencio, en una habitación
insultosamente blanca, en una habitación sin sentido agregado.
Si hubiera alguna respuesta para éstos interrogantes, quizá no me equivocaría tanto...
En el desvelo siento a la cosas que están ausentes, no se puede seguir...ignorar que cada uno sobrevive como puede, que cada uno se desea lo mejor y no importan los que quedan, se van...
la claridad es tan clara que me gustaría compartirla
sin embargo el cactus no florece y eso me preocupa...
¿Tendrá mis síntomas si es una planta? ¿ y si se acaba como los bombones de una caja o se desvanece como tus palabras de aliento?
¿Qué puedo hacer yo con ese (cuerpo)?
Lejos de las utopías creo que, muere.
Estoy entrando en confusión: el clima no corresponde con la estación, las horas del reloj tampoco con el tiempo.
¿Estás durmiendo? con seguridad no. Estás transitando otro mundo, de una realidad soñolienta que desconozco y te veo como cuando veo al cactus primaveral hablando deseando besando ¿sos vos? ¿o es alguien más que no conoceré nunca?
Pero quizá ahí estás siendo al fin.
No encuentro el encendedor, no quiero despertarme despertarte, las cosas en el cuarto se imaginan realmente hermosas con este alo lunar,
esos círculos disimuladamente marrones en tu espalda.
¿Tendrán vencimiento los recuerdos? para vos definitivamente
sino me recordarías igual que cuando te conocí.
La fecha expiró y nada se conserva en su sano estado la putrefacción ha llegado a mis manos, mis pies, mi boca, mi pelo...
¿ Es casual que tenga en cuenta este momento? sí creo costosamente en la casualidad,
te da y te quita de igual manera
no dejo de lado la responsabilidad, pero hay entre nosotros un dado con cuatro caras o más.
Quise tocar tus manos en un ritus de tacto, no me atreví con miedo a la indiferencia sustancial de una palma inaccesible de odio o abierta de cansancio.
Igualmente no estás tan lejos a dos segundos de memoria y un terror a chocarte en dirección opuesta en una reducción la habitación desaparece se hace polvo en el aire libre...

se para,
toma la diminuta maceta
camina pocos pasos hacia el baño abre la canilla
el agua corre vuelve al principio
coloca la plata en su lugar, ahora a la luz del sol
se sienta en la silla frente al escritorio
se reconforta
observa al cactus contempla al cuerpo que reposa en la cama
en la habitación blanca.

Los noctuidos

Úsvit c.2, 1984 (Jan Saudek)
Hay ciertos insectos que nacen al amparo de la noche cerrada. Crecen, procrean y mueren antes del amanecer. Nunca llegan al día de mañana. Sin embargo, experimentan segundo a segundo, la intensa agonía de vivir, se aparean con trepidante gozo y luchan ferozmente para conservar sus territorios vitales, sus lujosas pertenencias: el lomo de una hoja, la cresta moteada de un hongo o el efímero esplendor del musgo tierno besado por la lluvia.Quizá -instintivamente- en un punto ciego entre la muerte, implacable antes del estallido del sol matinal y la promesa infinita, telúrica, de la evolución hacia un estado superior, dichos insectos se frotan las patas lanzándose a una lucha fratricida. Envanecidos con la tentación de liquidar a sus semejantes y dominar el mundo.

Fanny Buitrago
Nació en Barranquilla, Colombia, en 1945. Es autora de las no velas: EI hostigante verano de los dioses (1963), Cola de zorro (1970), La casa del arco iris (1986), Señora de la miel (1993). Entre sus libros de relatos: La otra gente (1973), Bahía sonora (1975), Líbranos de todo mal (1989). Es autora también de varias obras teatrales.

martes, 18 de septiembre de 2007

La intertextualidad de la Red

Ríe, la vida como un volcán hay veces que ríe
y nada tiene que ver con el tiempo
se ríe porque para ella somos tan leves
como el humo azul que del pudor se desprende
y ríe porque tu llanto se lo merece
y también porque el querer es reírse a veces
Carlos Chaouen
* Bueno esto es algo que me colgó mucho, la foto es de aSmartKid un fotógrafo como tantos otros con un espacio "virtual" para darse a conocer...funcionó

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Cama que pierde telos


El insomnio nocturno convoca a las almas perdidas que ya no quieres ser seres reales. La noche se deshizo en abismos pupilos de ojos como esos (improvisación)
cae el cielo vacío púrpura impalpable presente ¿la ocasión de qué quién es esta noche..? culpable de tantos desvelos tibios... y no hay manos que pudiesen sostener los cuerpos que caen minúsculas partículas de agua blanca casi salada de lagrimales enteros que no pueden mirar. Ensayo casual de pequeñas liberaciones de tu cuerpo...
Noches como estas que son más días que noches donde no encuentro posición que conforme a un corazón sin pulso masajeado en cirugía melancólica resurrección
¿qué quién es responsable de esta noche? ¿de este cansancio emocional adormescente?
peligroso como las fisuras de algún reloj estático quieto que no de la hora o de pieles que no sientan como voy soltándome dejándote palabras libres ideas vagas de circunstancias banales como voy rebajándome en tu mente desapareciendo lenta física en noches como estas.

Imágen, título y traducción por Damned Poet (http://siquizoblog.blogspot.com/).

martes, 11 de septiembre de 2007

Cuestión de Tiempo



“En virtud de ese notable atributo que tiene el universo de independencia y superposición” Ernesto Sábato.

Desde la perspectiva de los vecinos, no se entendía bien el hecho trágico. Lo cual no era extraño; porque desde esa mirada ajena, absurda y chismosa nunca se entiende nada.
Los sucesos no eran sabidos con exactitud y todo rodaba de cuadra en cuadra como una gran esfera de conocimientos y supuestos que se tiraban hombres a mujeres y viceversa con la fuerza tal que salía de la frase: -“Eso dicen”-
Los rumores encontraron a aquel chico en la puerta, cerrada hacía ya unos días.
Sin conocer los motivos debía cumplir unos encargos malditos, que le quitaban tiempo, ese tiempo a veces sobre valorado, que la persona dueña de casa ya no tenía.
Quejándose y de mala gana entró en el habitáculo, que permanecía intacto: El mismo decorado delataba años y años de acumulación de experiencias materializadas en una cantidad proporcional de adornos (tan inútiles, por cierto, lo que a mi parecer provocan un ejercicio mental cada vez que. lejos del automaticismo, nos detenemos a observar y a cambio de unos minutos, nos regala un recuerdo); la luz entre azul que no emitía ni claridad, ni sombra, suficiente como para abandonarse a un estado de ánimo definitivo; y aquel olor, aquel olor que decía tanto. Pero lo más concreto que uno asociaba era el hecho de estar ahí y en ningún otro lugar.
Observando los rasgos comunes, el joven atravesó la sala comedor, el pasillo que dejaba entrever los cuartos, hasta llegar a la cocina. Allí se detiene. Enciende un cigarrillo, hace dos secas y una extraña sensación de culpa lo invade como si no fuera dueño de estar ahí y encima, provocando lo que en algún momento le quita el tiempo, aquel tiempo a veces sobre valorado. Entonces lo apaga en un platito que antes no cumplía la función de cenicero.
Ya agotado de pensar en las miles de cosas que tenía que hacer fuera de aquel lugar se propone a apurarse. Se topa con la puerta del patio, la abre y a su vez abre una de esas típicas puertas mosquiteras en movimiento vai ven que tienen determinadas casas.
En el exterior del habitáculo saltaba algo… el chico tardó tres minutos más en percatarse que nada ni nadie ladraba a su encuentro. Era definitivo. Aquel animal debía ya estar en manos de alguien más presente que el propio dueño.
Buscó lo necesario: agua, mijo, y se acercó sigiloso a la jaula de las loritas.
En un primer momento no notó nada como le suele pasar, cuando algo demasiado común y cotidiano: ya que el ante aquel violento allanamiento no tenía otra opción que la de convertirse en el dueño de casa.
Cuando abandona este pensamiento, nota cierta extrañeza en la conducta de las aves: allí estaban, todas revolucionadas, ellas tampoco parecían saber lo del accidente de la vida, y hablaban como en una lengua análoga a la nuestra.
Tal alteración hizo entender al joven por qué había dos loritas muertas: a una le faltaba la mitad del cuerpecito y la otra parecía atacada, ferozmente picoteada en la cabeza – por los de su misma especie… trabajo sucio el que el joven debía afrontar.
Ante cualquier incidente del tipo carnívoro, prefirió distraer a los animales vivos
dándoles de comer y beber.: se abalanzaron desquiciadamente ante el bufett, mientras que el único hombre allí con un sentimiento de culpa mayor, quitó los cuerpos, cerrando la bolsa negra.
Se culpó por el tiempo que derrochó al no visitar la casa, ya vacía y alimentar las mascotas, algunas vivas, y otras muertas que ya no tenían dueño.
Al mismo tiempo, en otro lugar, una pareja de individuos, un hombre y una mujer hacían el amor bizarramente de día, con la persiana abierta mitad hombre mitad animales mitad cuerdos, mitad locos. El televisor prendido mezclaba risas y gemidos con el sonido estéreo de los dibujitos animados en una pieza prohibida.


7 de Marzo, 2006

viernes, 7 de septiembre de 2007

Diálogo del Cadaver Exquisito


La escena se remonta a lejanías insondables, rupestres. A la rutina de los atardeceres, tres oscuridades más acá de esa sierra que se podría divisar. Un cuerpo está tendido.
No sabría representar dicha soledad, ni dichos atardeceres, solo un cuerpo tendido cargado de una ansiedad innombrable, deseable enfermable de estatísmo -constituiría un burdo eufemismo mencionar que estaba solo; que estuviera también fumando es fortuito y anecdótico.
«No vuelvas a mirarme de esa manera» se dejaba evocar una voz, repercutiendo cóncava en los pliegues del sombrero caído. Dije eso porque tenía que decir si o si, no había oportunidad de callar más silencio no cabría en la situación... más hubiera llevado al azar el o los cuerpos todo...se había convertido en gestos no podía frenar las manos ni el despojo que largaba y fluía en el contorno cuerpal.
-Lo que dijimos, formalidades telúricas mediante, no son otra cosa que una sarta de impudicias. La bilis, mujer, el epítome de la grosería. Me escupirías antes de reirte. El asco no nos callaría, haríamos saltar carcajadas en los lindes de la locura o la morbosidad y te gustaría.
Es probable no puedo no reirme ni negar el escupitajo pero el juego...vale todo absolutamente la universalidad de probabilidades.
No puedo distinguir nada desde acá... « Dejá de Ser»(pensó, pienso) quizá así nos podríamos llevar mejor y descubriríamos como son los eternos veranos. Sol. Solo.
"Es probable que no haya una comunicación que ésta, la de mi esquizofrenia". Pensó una voz.
No podemos callarnos, no podemos estar sin una alteridad que te juzguem te desee, te tema, te aborrezca. Ese es el llebarse bien. La otra posibilidad es que un solo tipo, solo, nos esté sintiendo a todos. Capaz que sea yo. No te enojes, si fuera postulable una divinidad femenina -y fijate que digo "si fuera"- también podrías ser vos.
Y así hablaban y discutían la/las voces la humanidad y los dioses desde la sierra solipsista del cuerpo «No me ignores, por favor» mientras que ponemos colores en los ojos y no dejamos llevar en la armonia visual te toco o creo siento que sí.
«Seremos tan idiotas como para seguir hablando?» Serán otras palabras las que no se dejaron decir. Sé que fuiste un sueño liviano en columnas estremecidas, que cantaste a los gritos y saltaste en un rito que aún desconozco. Ya no puedo confiar en lo que estoy diciendo. Ciero al viento de nimiedades que pudiera no omitir. Aliviano la espalda y caigo me relajo no estoy hecho para resistir el viento ese viento ¿Pero cómo sos los finales? ¿"simultaneidades orgásmicas"? ¿desquicio felexivo de manos? esa sí que es antropología confiable o por lo menos por un segundo corporal totemizado mientras tanto uno habla y otro escucha... «por favor, no me ignores».
No sé nada de escatología. Supongo que la mía es un alma un poco almidonada como para decantar en semejante imposición. Incluso ahora no podría encontrar necesarias esta clase de situaciones, con esa carga de ineluctable sexualidad que contienen todas las desvirgaciones, todos los nacimientos, todos los momentos históricos. «Callate sin cerrar la boca»...
Porque sino dejás de besar y eso es precisamente lo que no entendés, a donde no llegás de ninguna forma ni siquiera terminando, esa blancura que no nos pertenece esa frescura que no es de nadie como el viento que recore y traspasa entre los cuerpos desnudos, denudos de palabras.«No te olvides de tu esquizofrenia»...
Precisamente. Me la hacés acordar.

29/08/07, por D. P. y Lola Gómez

jueves, 16 de agosto de 2007

¡Oh envidia, raíz de infinitos males y carcoma de las virtudes!.
Miguél de Cervantes Saavedra(1547-1616) Escritor español.

lunes, 6 de agosto de 2007

No me des tregua

No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre,
que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino, naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil,
no seas caricia ni guante;
tálame como un sílex, desespérame.

Julio Cortázar

martes, 24 de julio de 2007

La Fuga


- Estoy algo dormida- dijo mientras bostezaba aburrida de la misma realidad una gota de agua metálica suena en la bacha de la pileta tic tac ad eternum en off tras las palabras el chillido de la ventana anuncia el viento que se desprende de la tormenta que se avecina los detalles del ruido ni siquiera pueden con la quietud y el silencio matutino, mira por la ventana de una ciudad en sueño aún y bosteza.

-No hay nada para hacer-pensó casi en vos alta mientras se ponía los pantalones en forma mentalmente masculina "no desearás a la mujer propia" los pasos rechinaban en el parquet como puestos a propósito para notar que no había nada para hacer que no había actividad que no había deseo que no había existencia no tuvo más remedio que descansar (o eso pensó) en el sillón como medio estirado con la cabeza en el apoyabrazo floreado de un tapiz estilo barroco... y ahí permaneció acostado como esas modelos rechonchas del arte renacentista con lebe diferencia genética.

-No recuerdo que soñé anoche- pronunció ella mirándo el estampado horrorozo del sillón y como cortinas viejas pestañó no se había lavado la cara las lagañas se le veían ya no le importaban un signo más de los años y de la inexistencia de los puentes y causas.

- Si me preguntás en qúe pienso no podría explicártelo- desde el sillón no podía explicárselo porque no pensaba en nada corría con la vista perseguía el recorrido de la mosca que entraba por una de las ventanitas redondas de la galería ahullentada por las primeras gotas que lentamente soltaba el cielo opaco de miradas como las de ella.

-¿ Siempre tuvimos ese cuadro de payasos tristes?- admirada por la nueva decoración que creyó ver paredes siempre iguales que rodeaban bordeban la vida en una atmosfera absurda sin matices alteradores de emoción y endorfina no creyó en nada nuevo y así como habia tomado la palabra arrepentida la dejo junto con la taza del desayuno sobre la mesada.

-No puedo darme el lujo de aburrirme, soy feliz-pensó mientras estiraba las dos piernas a lo largo del sillón y se tocaba el pelo eternamente aburrido de estar de estar postrado en el sillón en esta casa en esa ciudad en este suelo pero ya no tenía a dónde ir la juventud lo había abandonado sublime hacia nuevas miradas hacia nuevos espíritus ahora deshechos.

-Voy a ir a costarme al lado tuyo-. Les costaba respirar y en ellos no se veían signos vitales (deseaba desear) (?) pero ya no disfrutaban la mutua compañía acompañante la inexistencia los había dormido en un sueño ensueño profundo de días como esos siempre siembra de mañanas de verano con lluvia caliente donde no se presentaban más que sus cuerpos casi quietos a la distancia palabras sueltas desvinculadas de actos desinteresados en la casa que creían ver les pertenecían tanto que se metamorfoseaban con ella siendo un reflejo del espejo estatico que los unia desunia eran ellos mismos sin cambio sin color gris sin emoción sin elección sin vida en una vida para siempre juntos.